
Si se alza sobre sus dos patas, no lo hace al tuntún. Siempre busca la pose más ardiente y puede torturar a su dueño mostrándole todo su inagotable repertorio.
Conjunto de datos verificado

Si se alza sobre sus dos patas, no lo hace al tuntún. Siempre busca la pose más ardiente y puede torturar a su dueño mostrándole todo su inagotable repertorio.