
En su caso, las apariencias no engañan. Es muy inocente y, precisamente por eso, apenas distingue el bien del mal. Y cualquiera con malas intenciones puede aprovecharse de él.
Conjunto de datos verificado

En su caso, las apariencias no engañan. Es muy inocente y, precisamente por eso, apenas distingue el bien del mal. Y cualquiera con malas intenciones puede aprovecharse de él.